En las situaciones inesperadas, confusas y de alarma social es donde se pone de relieve la calidad humana y capacidad para gestionar tanto emociones como recursos de las personas.
Durante la pandemia nuestro pueblo reaccionó y supo seguir las indicaciones y recomendaciones que desde el Ayuntamiento de Almonte, con nuestra compañera y alcaldesa Rocío del Mar Castellano, nos iba informando de forma rigurosa y puntual.
Nadie quedó detrás, ese fue el resultado de una gestión sin precedentes, de un compromiso con su ciudadanía y una altura de miras con su municipio.
Primero la gente, las personas por encima de cualquier cosa.




